Hamburgo, Alemania.- Turquía, de la mano de Hakan Çalhanoğlu y Cenk Tosun, se ganó el boleto a los octavos de final de la Eurocopa 2024 tras vencer por 2-1 ante una valiente República Checa, que jugó casi todo el partido con un jugador menos.
Chequia sabía que tenía que jugarlo todo a una carta para estar en la siguiente fase y salió enchufada en el partido. De hecho, nada más comenzar, Lukáš Provod puso a prueba al meta Mert Günok, que mandó al tiro de esquina el potente disparo checo.
El paso de los minutos y la expulsión por doble amarilla de Antonín Barák, cambió la dinámica del partido y fue el combinado otomano el que llevó el peso del partido.
Arda Güler llevaba la batuta e incluso se atrevió a probar fortuna con un remate lejano. La clave de Turquía estuvo bajo palos, ya que Günok, al filo del descanso, evitó el gol de David Jurásek en el mano a mano.
No habían terminado de volver a sus asientos los aficionados cuando Barış Alper Yılmaz cabeceó un gran centro para exigir la parada de Jindřich Staněk en la portería checa.
Çalhanoğlu dio muestras de su excelso golpeo en el minuto 51 para adelantar a los turcos, que estaban embistiendo la portería de Chequia con todas sus armas.
El gol otomano no intimidó a Chequia que mantuvo su plan de partido y encontró el empate en el minuto 66 con gol de Tomáš Souček.
A pesar del trabajo y la entrega de los checos, el combinado turco supo cerrar el resultado que le valió el billete a la siguiente fase como segunda de grupo gracias a un buen gol de Cenk Tosun, revulsivo de Vincenzo Montella, en el descuento.
