¿POR QUÉ “PACMAN” ES UN GREATEST?

¡Miércoles, Greatest! 

La noticia es que oficialmente Manny Pacquiao se retira del boxeo. Hoy, en el newsletter de todos nosotros, hablamos del por qué el Pacman es uno de los Greatest de este deporte. 

Comparte El Greatest newsletter.

¡Sparring!
La vida está destinada a ser un desafío, porque los desafíos te hacen crecer.

–  Manny Pacquiao

ROUND 1: El adiós
Las leyendas tienen que descansar y hoy le toca a Manny Pacquiao, el filipino multicampeón que conquistó todo un deporte con un estilo que fue del agrado de todos.

Él mismo hizo oficial su retiro a través de sus redes sociales, con un video emotivo y palabras contundentes. “Nunca olvidaré lo que hice y logré en mi vida… acabo de escuchar la campanada final”, dijo.

No hay mañana. No habrá más peleas sobre un ring. Ahora enfocará su energía en la política.

Buscará ser candidato a la presidencia de Filipinas. Se retira Manny Pacquiao y con ello se confirma su grandeza.

ROUND 2: ¿Por qué es un Greatest?
Porque Manny Pacquiao es el ejemplo perfecto y literal de lo que significa ser un boxeador: el pelear.

Porque lo dijo el autor y periodista JR Moehringer (en un resumen que comparto que no hace justicia a lo que en realidad es) que todos luchamos por algo, ya sea un mal trabajo, un mal jefe, contra una enfermedad, contra malos pensamientos, contra una mala relación… y que todos nos exhortan a luchar: padres bienintencionados, curas, políticos profesores… pero que sólo los boxeadores nos enseñan cómo hacerlo.

Y Pacquiao es eso: lucha. Desde que vivió y creció en la pobreza. Entre balazos. Entre hambre. Pero luchó, arriba y fuera del ring, y salió adelante. Manny no es boxeador, es un ejemplo de vida.

ROUND 3: Pelear Si queremos enfocarnos en su boxeo, lo de Manny Pacquiao fue grande. Fue progresivo. Creció como él mismo lo hizo desde los Mosca hasta los Superwelter.

Nadie era tan rápido como él. Nadie se entrenaba como él. Nadie era tan agresivo como él. Nadie pegaba tanto como él. Nadie brincaba tanto como él. Nadie peleaba como él. Nadie oraba por la salud de los dos sobre el ring como él. Nadie ganó como él y cuando perdió, nadie regresó como él. 

Como boxeador, nadie se le comparó a él.

ROUND 4: Y el carisma
Porque si bien Manny Pacquiao pegaba a la velocidad de la luz y noqueaba a quien se le ponía enfrente, también te escribía un libro, te jugaba basquetbol y hasta te cantaba.

El Pacman era una mezcla de todo lo positivo entre Muhammad Ali y Carlos Monzón, es decir, un tipo carismático y con ángel. 

A Pacquiao es muy complicado odiarlo. Y no habría una razón para hacerlo. Peleó con todos los que tuvo en el radar y ayuda a todos los que puede. Arriba del ring su alcance era de 1.70 metros, suficientes para abrazar a todo el mundo.

ROUND 5: El comentario
A Manny Pacquiao hay que ponerlo dentro de los diez boxeadores más grandes de todos los tiempos. Uno de los Greatest de la historia.

Porque verlo era saber que habría acción. Que habría golpes y sangre. Porque verlo cada pelea era una muestra de que todos podemos sobresalir. Porque cada ronda que peleó fue un ejemplo de que en este mundo hay esperanza de lograrlo.

Porque cada golpe que lanzó y aterrizó fue una enseñanza de que hay que intentarlo. Porque cada gota de sangre que derramó fue una lección de que nunca hay que rendirse. 

Porque Pacquiao era un niño que no tenía qué comer y terminó devorándose al mundo entero.

Y todo lo anterior: sólo los grandes lo hacen.

Palabras del autor…

Gracias, Greatest.

Espero me compartas en qué lugar de la historia colocas a Manny Pacquiao.  

Cualquier duda, comentario, sugerencia, o si quieres compartir una información, lo puedes hacer a través de hols_19@hotmail.com. Con gusto te responderé lo más rápido posible. ¡Hasta la próxima!

Atentamente

Héctor Luna Sabori