FALLECIÓ RAMÓN “NIÑO” HURTADO

(Codeson) Hermosillo, Sonora.- El miembro del Salón de la Fama del Deportista Sonorense, Ramón Hurtado Bringas, quien fuera uno de los basquetbolistas más queridos y reconocidos de nuestra entidad, falleció este viernes a los 76 años de edad.

Apodado cariñosamente como el “Niño”, deja un gran legado deportivo en base a su gran tesón y coraje para desempeñarse en la duela, que le valieron ser elevado al recinto de inmortales del deporte sonorense dentro de la Clase 1996.

Hurtado Bringas, dotado de una impresionante estatura de 1.94 metros, tuvo su lugar especial en la época dorada del baloncesto sonorense, llegando a portar la camiseta de Sonora en 13 Campeonatos Nacionales de Primera Fuerza, entre la década de los sesentas y setentas, además de participar en 25 torneos estatales de la misma categoría en donde ganó dos títulos de Jugador Más Valioso y un par de trofeos como mejor encestador.

El “Niño”, originario de Sahuaripa (nació el 4 de septiembre de 1944) pero desde muchos años avecindado en Hermosillo, fue uno de los “fundadores” del otrora Gimnasio del Estado, hoy Arena Sonora, pues alineó con el equipo sonorense que representó a nuestra entidad en el Campeonato Nacional de Primera Fuerza celebrado en marzo de 1966, evento que inauguró la instalación deportiva.

Asimismo en 1967 logró una proeza que se antoja imposible de igualar cuando encestó la cifra récord de 150 puntos en un encuentro dentro de la Liga Municipal de Caborca jugando para el equipo Instituto Adalberto Sotelo, marca que perdura para un encuentro de rol regular dentro de un circuito local de Primera Fuerza.

Por su manera de moverse en la duela, sobre todo para recuperar tableros, fue llamado a la preselección nacional de Primera Fuerza en ruta a los Juegos Olímpicos de México 68 y a eventos de talla internacional, como parte del proceso, estuvo concentrado tres años en el Centro Deportivo Olímpico Mexicano (CDOM).

Fue un longevo y recio basquetbolista, pues como muestra está que a los 51 años de edad se despidió como jugador activo de Primera Fuerza, pero después mantuvo su afán de botar el balón en la categoría de veteranos –en donde participó hasta los 60- con los equipos Palmar del Sol y Control de Plagas.

De igual manera logró ser un dedicado entrenador ya que como coach enseñó a niños y jóvenes en las artes del deporte ráfaga, además laboró en la Comisión del Deporte del Estado de Sonora (Codeson), y posteriormente ostentó el cargo de coordinador deportivo en el Centro de Readaptación Social (Cereso) hasta su jubilación hace algunos años.

Sus hijos, Ramón y Jesús Hurtado Tona, le heredaron el talento y siguieron la huella del “Niño” como basquetbolistas, luciendo también la camiseta de Sonora en Campeonatos Nacionales de Primera Fuerza, destacándose siempre como jugadores de mucha calidad y pundonor.