Buscará su boleto a Tokio

(CODESON) Hermosillo, Sonora.- Luego de vivir momentos de incertidumbre debido a la pandemia de coronavirus, que lo sorprendió en su centro de entrenamiento en Alemania, el saltador olímpico sonorense, Édgar Rivera, ya relajado en Agua Prieta, reafirmó su lucha por tratar de alcanzar los Juegos Olímpicos de Tokio.

Rivera Morales, de 29 años de edad y quien debutó como olímpico en Río 2016, actualmente pasa la cuarentena en su ciudad natal en el seno familiar, en donde trata de mantener la condición física para regresar en las condiciones más óptimas cuando concluya la emergencia sanitaria.

“Todo marchaba conforme el plan, seguíamos en Alemania y acababa de terminar la temporada Indoor (bajo techo) en donde me fue muy bien y con muchas ganas esperaba el inicio de las competencias al aire libre para buscar la clasificación a los Juegos Olímpicos; pero llegó el 17 de marzo y las cosas empezaron a desarrollarse muy rápido, tuvimos que dejar los entrenamientos pues cerraban los estadios y los gimnasios. Era un paro total en el país”, dijo.

“Hubo muchos rumores y sabíamos de la situación difícil por la cual atravesaban otros países como Italia, veíamos fotos de la cuarentena y el cierre de los lugares debido a que estaba muy peligroso el contagio. Nunca creíamos que iba a pasar (en Alemania) al principio nos quedamos en shock”, aseveró.

“De un día para otro nosotros también estábamos igual y de hecho hasta sentí miedo pues yo utilizo el transporte público, por ser algo más fácil en cuanto al traslado, entonces me ponía a pensar sino había agarrado el contagio. Hasta pasé un tiempo sin salir del apartamento para ver si mostraba síntomas”, comentó.

Después de darse la orden de hacer más rígidas las medidas higiénicas ya le fue imposible entrenar pues cerraron totalmente las pistas y los estadios en tierra germana, en ese momento fue cuando sintió más presión al no poder continuar su preparación rumbo al ciclo olímpico.

“Fueron dos semanas duras pues entramos en un lapso de estrés, sin embargo, nos adaptamos para mantener el entrenamiento porque aún no aplazaban los Juegos Olímpicos, tiempo después lo anunciaron y tuvimos que aceptarlo, fue difícil… además existían algunos planes como el acudir a un campamento en Sudáfrica”, resaltó.

“Sí hubo decepción al momento de enterarnos del aplazamiento de los Juegos Olímpicos pero a final de cuentas resultó la mejor decisión detener cualquier actividad deportiva para cuidar la salud mundial, asimismo, analizando el panorama, hay que verlo positivamente pues es un año más de preparación por eso debemos hacer ajustes y trabajar más”, señaló. 

Posteriormente Rivera Morales tuvo la oportunidad de trasladarse a México, específicamente a su ciudad natal, Agua Prieta, lugar en el que espera con ansias pase el brote de Covid-19 para volver a la actividad deportiva acostumbrada.

“Tomamos la decisión de continuar el entrenamiento en Alemania, el cual pretendemos reanudar a mediados de junio, si la situación lo permite, ya lo acordamos tanto nuestro entrenador Wolfgang Ritzdorf como mi compañero Luis Castro, de Puerto Rico, vamos a seguir juntos al mismo ritmo que hemos estado en los últimos cinco años, y obvio sin dejar la meta de alcanzar los próximos Juegos Olímpicos, aunque ahora más bien enfocados a la temporada 2021 pues ésta no creo tenga el impacto para Tokio”, destacó.

El saltador de altura sonorense tiene dos opciones viables para conseguir su boleto hacia los JJOO, y en ambas cuenta con posibilidades reales: ya sea de la manera usual, en base a la marca requerida, o bien, mediante la otra que es por el ranking internacional.

“La marca que piden es de 2.33 metros y la mía es de 2.30, estoy a tres metros de ella; la otra opción es por puntos, una nueva modalidad la cual permite el acceso olímpico a los mejores 32 del ranking internacional en base a los bonos conseguidos en el calendario, tomando en cuenta sólo eventos de suma importancia; en ese listado marcho en el puesto 35. Es decir, tengo posibilidad por ambos lados”, agregó.

En el presente ciclo de competencias bajo techo Édgar cumplió buenas actuaciones tras marcar saltos de entre 2.25 y 2.28 metros en varias sedes de Europa como Eslovaquia y República Checa, por citar algunas.

“De hecho en suelo checo tuvimos buenos saltos muy cerca de los 2.30 y 2.33 metros, veníamos muy bien en la temporada, con mucha constancia y motivados, en varias participaciones terminamos en el Top 6, todo iba por buen camino para una temporada fuerte al aire libre, aunque nos cortaron la intención (risas)”, señaló.

En estos días de confinamiento social el saltador aguapretense trata de mantenerse en forma física entrenando en casa al lado de su hermano menor Adrián, quien igualmente  ha brillado en el atletismo nacional e internacional en las pruebas de salto de altura y de longitud.

“Yo creo que debemos tomar muy en serio esta contingencia sanitaria, a lo mejor nos da estrés el estar guardados en casa pero debemos mentalizarnos de la situación a nivel mundial, necesitamos evitar los contagios y cuidarnos, ya vendrán tiempos mejores. Quizá aprendamos algo nuevo, como valorar nuestra libertad, y apreciar muchas cosas presentes en nuestro alrededor”, asentó.